En el año 2020 la balanza comercial de Francia se anotó un déficit de 82.552,5 millones de euros, lo que representa un 3,62% del PIB. Esta cifra es superior a la que se registró en el año 2019, con un déficit de 74.734,3 millones de euros, esto es, el 3,08% del Producto Interior Bruto del país.

Evolución de la balanza comercial

Con la mirada puesta en la evolución del saldo de la balanza comercial en Francia, comprobamos cómo el déficit se ha incrementado este año respecto al último de la década pasada: el 2010. En ese año, marcado por la crisis económica mundial, el déficit fue de 65.854,1 millones de euros, que en términos porcentuales es un 3,3% del PIB. 

Descenso de las exportaciones en Francia

En Francia las ventas al extranjero representan el 18,73% del PIB nacional, con una cifra de 426.920,6 millones de euros en 2020. Números que avalan un hecho por todos conocido y es que Francia se encuentra entre los principales exportadores del mundo. Sin embargo, en el año 2020 las exportaciones francesas cayeron más de un 16% respecto al año 2019.

Por otro lado, la tasa de cobertura, que es el porcentaje de las importaciones que pueden pagarse con las exportaciones, fue del 84%. Cuando el volumen de exportaciones es menor que el de importaciones la tasa de cobertura se sitúa por debajo del 100%, circunstancia que lleva a la balanza comercial a vivir un periodo de déficit.

Sectores de inversión franceses

De los principales sectores de inversión franceses que España importa, según el ICEX, el volumen de exportaciones ha caído en:

  • Equipos de automoción
  • Automóviles
  • Productos químicos
  • Energía eléctrica
  • Semimanufacturas de plástico.

Importaciones en Francia

Las compras al exterior representan el 22,36% del PIB de Francia, con una cifra total de 509.473,1 millones de euros en 2020. En este mismo año el volumen total de importaciones cayó cerca de un 13% respecto al año 2019.

A pesar de que las importaciones han disminuido este año en comparación con las cifras registradas en el año anterior, Francia sigue siendo uno de los países que más productos importa a nivel mundial.

De hecho, si miramos las cifras del 2010 comprobamos que, a pesar de este retroceso puntual, el ascenso de las importaciones en estos años ha sido imparable, puesto que en el último año de la década pasada el volumen de importaciones fue de 460.941,2 millones de euros. 

Este aumento de importaciones abre también una oportunidad para las empresas españolas. La cercanía geográfica da una ventaja competitiva frente a otras economías, a la hora de tratar de vender los productos ‘Made in Spain’ en el país vecino. En primer lugar, por la mencionada cercanía, que facilitará unos tiempos de entrega mucho más ágiles. Pero también a nivel de costes. Un menor esfuerzo logístico que se ve referenciado en el coste final del producto (el comercio entre ambos países y en ambas direcciones siempre será más ventajoso en tiempo y costes, dada la mencionada cercanía).

Diálogo para estrechar lazos

En esta misión de facilitar en mayor medida el mejor ecosistema posible para los negocios entre ambos países, cabe recordar la aportación de Diálogo. Nuestra asociación es una organización declarada de Utilidad Pública, con toda una serie de actividades, estudios e iniciativas formativas, que tratan de facilitar las relaciones comerciales entre empresas de ambas naciones.

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