La historia de Francia en Europa se remonta a los inicios de la unificación de los intereses europeos. Francia es uno de los países fundadores de la Unión Europea. Junto a Alemania, Bélgica, Italia, Países Bajos y Luxemburgo, fundaron en 1951 el Tratado de París para la creación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), destinado a favorecer el intercambio de materias primas entre “los seis”, uniendo de esta forma los intereses comerciales europeos. Esta primera organización fue un preludio de la posterior Comunidad Económica Europea.

Tras este primer acercamiento tras la Segunda Guerra Mundial, se sucedieron los acuerdos y tratados entre los estados fundadores, a los que cada vez se unían más países. Con el paso de los años, Francia siguió formando parte de todos estos progresos en la unificación de Europa, hasta que en 1993 se firmó el Tratado de la Unión Europea que da nombre a la organización actual.  

Francia forma parte del espacio Schengen, en el que se contempla la eliminación de las trabas fronterizas entre los estados miembros, desde 1995. Por último, se unió a la zona euro como Estado fundador el 1 de enero de 1999.

Representación política y liderazgo de Francia en la UE

Francia es uno de los países con mayor representación en el Parlamento Europeo, contando con hasta 79 eurodiputados, elegidos mediante elecciones europeas. Las últimas celebradas en Francia fueron en mayo de 2019.

Para la coordinación de las políticas europeas referentes a la legislación francesa, son los ministros nacionales los que se reúnen con el Consejo de la Unión Europea. Además, Francia posee una “embajada de Francia ante la UE” que hace la función de representar permanentemente los intereses políticos del país.

Francia cuenta con 24 representantes en dos órganos políticos diferentes:

  • Comité Económico y Social Europeo: representa a trabajadores o empresarios, aconsejando sobre la situación económica y laboral de cada país miembro.
  • Comité Europeo de las Regiones: velan por los intereses de cada región de los países de la UE.

Consejo de Europa

Francia no solo es una de las repúblicas fundadoras de la Comunidad Europea, sino que también fue uno de los primeros países en implicarse en el Consejo de Europa. Este órgano político, creado tras la firma del Tratado de Londres en 1949, fue ideado para la protección de los derechos humanos en Europa. Los otros países fundadores son Bélgica, Dinamarca, Luxemburgo, Reino Unido, Italia, Noruega, Irlanda y Suecia, aunque actualmente el Consejo cuenta con los 47 miembros de la UE.

Como no podía ser de otra forma, Francia es uno de los principales contribuyentes políticos de la organización con hasta 38,5 millones de €. Posee un gran compromiso político y económico con esta organización, considerada indispensable desde el país galo.

Con la firma del Convenio Europeo de Derechos Humanos en 1974, Francia aceptaba comprometer su legislación conforme a las recomendaciones y exigencias del Tribunal Europeo, llevando a cabo una implicación política máxima con las sentencias europeas. 

Esto se demuestra con los más de 139 textos ratificados por Francia, siendo uno de los Estados Miembros que más ha colaborado en ese sentido. 

Relación económica entre Francia y Europa

Francia contribuye económicamente con la Unión Europea de forma equitativa conforme a sus recursos. Esto conlleva, en el caso de Francia, ser uno de los países que más aporta en comparación con lo que recibe. Toda la contribución destinada al máximo órgano europeo se utiliza en la inversión de mejoras europeas, protección del medio ambiente e inversión científica.

El gasto total que destina al presupuesto general de la UE asciende a 20.573 millones de €, el 0,85% de su economía.

Por el contrario, recibe 14.778 millones de €, un 0,61% de la economía del país galo.

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