Emmanuel Macron, actual presidente de Francia, ocupa desde el sábado 1 de enero la presidencia rotativa de la Unión Europea, que tiene una duración de seis meses.  Francia estuvo al frente del Consejo de la UE por última vez en 2008 con Nicolas Sarkozy. En aquel momento no se había producido la firma del Tratado de Lisboa en 2009 y los roles del presidente eran diferentes. Antes debía dirigir el Consejo Europeo y los Asuntos Exteriores, sin embargo, hoy en día existen dos cargos concretos para ellos. El Consejo Europeo está en manos del belga Charles Michel y los Asuntos Exteriores del español Josep Borell.

Emmanuel Macron ha dado a conocer los ejes de su presidencia en la Unión Europea: relanzamiento, poder y pertenencia. En consecuencia, los principales objetivos del presidente serán:

  • Dirigir las discusiones del Consejo de la UE con los representantes de los 27 Estados miembro que tienen rango ministerial.
  • Realizar funciones legislativas para lograr compromisos y acercar posturas.
  • Organizar encuentros informales entre los países priorizando en cuestiones de mayor relevancia. Se han previsto, por el momento, 400 citas para ello. 

Prioridades de Macron en la presidencia de la UE

El objetivo del presidente de Francia durante su presidencia es “lograr una Europa más soberana, con mayor control de sus fronteras y de su propia defensa y un modelo económico que concilie el crecimiento con la preservación del planeta”.

Uno de los primeros pasos es tener una discusión estratégica sobre las reglas de la década de los noventa para superar ciertos desafíos como los climáticos, sanitarios e incluso digitales, ya que considera que es necesario actualizar dichas reglas.

Además, otras prioridades que Macron ha señalado:

  • Acelerar la autonomía en la provisión de productos estratégicos.
  • Impulsar un nuevo modelo de crecimiento que concilie la protección del medioambiente con la economía.
  • Facilitar la cooperación dentro de las fronteras europeas y reforzar su soberanía exterior.
  • Reformar el espacio Schengen para proteger las fronteras exteriores de la UE. Busca también tener una mayor independencia en materia de seguridad. Trata de que esta no dependa solo de la protección militar de Estados Unidos.
  • Revisar el marco presupuestario de los acuerdos de Maastricht.

A estos desafíos, se suman otras reformas que el Presidente debe seguir tratando durante su mandato como los salarios mínimos en toda la UE, la regulación de los gigantes digitales, la reducción de los gases de efecto invernadero o la creación de un impuesto al carbono sobre los productos importados a Europa, entre otros.

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