Organizada por Asociación Diálogo y coincidiendo con la iniciativa “Octubre Urbano” de Naciones Unidas, la Jornada «Edificación sostenible y agenda urbana», que se ha celebrado el 25 de octubre de 2021 en el teatro del Institut Français de Madrid, ha sido posible gracias a la colaboración de Asefa Seguros, Dassault Systèmes, Eiffage Energía, Iberdrola, Mazars y Saint-Gobain España.

Los encargados de dar la bienvenida a los asistentes han sido Éric Tallon, Consejero de Cooperación y Acción Cultural y Director General del Institut Français de España, y Loreto Ordóñez, Vicepresidenta de Diálogo y CEO de ENGIE. “Actuar sobre la eficiencia energética de las ciudades y los edificios es una palanca importante de la lucha contra el cambio climático”, ha dicho el primero; la segunda ha definido el papel de Diálogo en este trance: “Cuando faltan poco más de dos meses para que comience la presidencia francesa de la UE, nos comprometemos a seguir difundiendo conocimiento y a estrechar los lazos que ayuden a lograr una Europa sostenible, digital y social”.

David Lucas Parrón, Secretario General de Agenda Urbana y Vivienda del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, ha inaugurado la Jornada con un repaso a la situación española (“tenemos un parque de viviendas antiguo, muchas de las edificaciones son de los años 60-70, que no han sido objeto de una rehabilitación integral para garantizar eficiencia energética y sobre todo habitabilidad”) y a los planes de futuro: “La agenda urbana no pretende otra cosa que hacer ciudades más resilientes, más sostenibles y más capaces de dar soluciones a los nuevos retos que plantea el siglo XXI con nuevos instrumentos y con nuevas fórmulas de gobernanza mutinivel entre los diferentes niveles de administración, a nivel local, regional y estatal”.

Para conseguir unas ratios de rehabilitación mucho más elevadas hay que establecer ayudas y lograr que lleguen a sus destinatarios, en combinación con Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, y solventar y resolver “cuellos de botella”; para ello, se ha establecido un sistema de llave en mano con la figura del agente rehabilitador, se han potenciado las oficinas municipales de rehabilitación, se ha hecho posible que se pudiera financiar una cartera de proyectos suficiente para poder rehabilitar, se han hecho modificaciones legales… “Es un cambio de modelo en la construcción, sustentado sobre la sostenibilidad, y un cambio de modelo en la conformación de nuestras ciudades enlazando con lo que supone la Agenda urbana y con lo que supone de establecer ciudades más sostenibles, con mayor calidad de vida, con más bienestar social pero sobre todo más resilientes.” Eso, mientras se mejoran las ayudas de acceso a la vivienda, se garantizan viviendas dignas a precios asequibles y se hace lo posible para que todos los ciudadanos tengan el derecho a una vivienda.

En su conferencia de apertura, Francisco Mangado, Patrono fundador de la Fundación Arquitectura y Sociedad, nos ha puesto en situación: más de la mitad de la población (en 2030 serán dos tercios) vive en las ciudades, que consumen el 70 % de los recursos, prácticamente el 78 % de la energía total, y generan el 60 % de los gases con efecto invernadero.

“La ciudad es el paradigma de la racionalidad más complicada que ha podido crear el hombre. Es un metabolismo donde todo se interrelaciona, donde cualquier decisión que se tome afecta a otro campo de índole social, económica, técnica, política, etc.” Ninguna ciudad es igual a otra, “la mayor parte de las ciudades no tienen nada que ver con nuestras ciudades, que son ciudades de ricos; el futuro del mundo está en las ciudades en vías de desarrollo”.

La planificación ha de hacerse conforme a un nuevo modelo que calificará suelos, pero también tendrá que ver con infraestructuras, con dotaciones de tipo educativo, social, económico, con cuestiones energéticas, etc. Hay que determinar cuáles son los activos urbanos (personas, edificios, infraestructuras, focos y flujos de riqueza); fijar objetivos a largo plazo y objetivos concretos; definir de forma clara y concreta las acciones urbanas inspiradas en el concepto de reciclaje y enfrentarse a la capacidad de transformación. “La ciudad es el mecanismo más resiliente, asistimos a uno de los problemas más gruesos que tiene que ver con el destrozo del medioambiente, pero encontraremos caminos para resolverlos”.

La primera mesa, “Claves de una edificación sostenible”, ha sido moderada por José Crespo, Director de Comunicación del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid. Daniel Agut, Director técnico de Asefa Seguros, ha insistido en que “los edificios eficientes tienen que tener una calidad y esa calidad debe estar en todo el proceso constructivo incluido el propio diseño”. Desde el sector seguros están trabajando en una serie de garantías para que los edificios tengan esa calidad, “también estamos viendo cómo ayudar con avales para conseguir las ayudas, aunque todavía no sabemos cómo porque la ley hipotecaria es muy dura”. 

“Tenemos que construir más, mejor, con menos recursos y con menos impacto y asegurando que la calidad de lo que se construye o lo que se rehabilita esté de acuerdo con los criterios de sostenibilidad actuales”, ha coincidido Pablo Barón, Responsable de Digitalización de la Construcción en Dassault Systèmes. “Eso podemos conseguirlo a través de tendencias como la de la construcción industrializada”, que es la manera, además, de atraer talento a un sector que envejece rápidamente y resulta poco atractivo. La construcción industrializada “obliga al uso de tecnologías digitales, una forma de concebir los proyectos completamente distinta que requiere perfiles profesionales diferentes”.

Jean-Luc Gardaz, CEO de los Países Mediterráneos en Saint-Gobain, ha recordado y coincidido con David Lucas: “para lograr una vivienda más sostenible es una combinación entre la iniciativa pública y privada”, en ese sentido, ha destacado el trabajo que hace con Comunidades Autónomas y Ayuntamientos “para identificar proyectos de rehabilitación o de reforma donde ayudamos a ver lo que se podría lograr ayudando a nivel de quien está haciendo el diseño con nuestros productos, nuestras soluciones”. El trabajo es arduo (“Sostenibilidad no es solo eficacia energética o reducción de residuos. Es también estar bien en su vivienda, en su entorno. Hay que mejorar la movilidad”) pero apasionante: “Tenemos ya un programa interno que implica a todos nuestros empleados en su comportamiento como viajar o no viajar, ahorrar en la utilización de recursos naturales, etc. Evidentemente en el diseño de los productos propios ahora tenemos totalmente en cuenta la sostenibilidad y la posibilidad de reciclar”.

Por su parte, Pablo Valerio, Senior Manager del departamento de Sostenibilidad y Cambio Climático en Mazars España, considera que “estamos en el momento adecuado, hay una regulación, hay unos fondos, y parece que se empiezan a canalizar del modo correcto”. Y ha querido detenerse en “el tema de la economía circular, de la edificación circular desde el consumo de materiales”, en “cómo gestionar ese 30 % de residuos generados por la construcción y demolición”, en lo imperativo de llevar a término las estrategias para “conseguir el mínimo impacto posible en obras y rehabilitación de edificios”.

Caroline Bombassei de Vettor, autora del informe “La convivencia intergeneracional”, ha comenzado su intervención lanzando una pregunta: ¿Quién es el completo desconocido con el que quiero vivir mi vida? El aumento de los hogares unipersonales hace “surgir nuevas vulnerabilidades, y el envejecimiento es uno de los desafíos de las nuevas vulnerabilidades”; además, el acceso al derecho universal a una vivienda digna está cada vez más amenazado… “Vivir en comunidad rompe la soledad y reduce la discriminación, también para las personas mayores.” ¿Cuál es el motivo de la convivencia intergeneracional? “Compartir algunas cosas, ¿por qué tenemos que tener todos una lavadora en casa?”; pero también compartir conocimiento: “Estamos afrontando una obsolescencia del conocimiento, no valoramos el saber de los mayores.” La agenda urbana debe tener en cuenta estas nuevas formas de vivir.

La segunda mesa “Agenda urbana y cohesión social” ha sido moderada por Cristina Cabrera, Directora de la Fundación Arquitectura y Sociedad. Alberto García Casas, Responsable Smart Cities en Iberdrola, ha insistido en que necesitamos nuevos modelos de ciudad, “una smart city”. El objetivo común para todos es la sostenibilidad económica y medioambiental para mejorar la calidad de vida, y en este ámbito ya se habla de la gobernanza, la colaboración ciudadana, la responsabilidad social corporativa, toda la parte de servicios. En la parte energética, “Iberdrola pone el foco en la movilidad eléctrica, las energías renovables y la eficiencia energética”. En ese camino, “la administración pública tiene que ser ejemplar y empujar a los ciudadanos. Fundamental también la colaboración con el resto de actores”.

Óscar Moreno, CEO de AltaUrbana, se ha centrado en el ámbito que es el suyo. Los proyectos turísticos, ha dicho, necesitan pensar en la sostenibilidad general, “y tener muy en cuenta la sostenibilidad social”. Porque “vendemos estilo de vida”, y eso aglutina a muchos sectores, de los que alojamiento es una parte. “Tenemos un problema: la imagen que ciertas administraciones públicas tienen frente al turismo, debido a la turistificación. Es importante que las administraciones públicas vean que el sector turístico engloba a otros muchos.”  Trabajan mucho “a nivel micro”, en los barrios, y eso es más complicado que trabajar con las grandes empresas porque faltan instrumentos jurídicos que faciliten esa labor.

Por su parte, Santiago Sanjuán García, Director de Sostenibilidad e Innovación transversal de Eiffage Energia, empresa que participa en la construcción de ciudades y de infraestructuras sostenibles, ha explicado que su estrategia se basa en seis pilares: economía circular, construcción baja en carbono, calidad de vida asociada a los nuevos usos en las ciudades y digitalización, movilidad sostenible, rendimiento energético y agricultura urbana. Desde 2008, ha recordado, el 50 % de la sociedad mundial es urbana, y “es una tendencia creciente”; dentro de ese ecosistema las áreas industriales son un factor relevante, “es necesario promover modelos de gestión colaborativos, eficientes, de esas áreas”.

La clausura ha corrido a cargo de Mariano Fuentes, Delegado del Área de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Madrid. Ha repasado los grandes proyectos de la ciudad, pero hay que hacer más: “No solo nos basamos en la generación de nuevos proyectos, tenemos que dar confianza a la sociedad civil, impulsar la colaboración público-privada”. Ha puesto énfasis en la introducción del “factor verde” que incentiva los proyectos de regeneración urbana o en la profundización de los nuevos modelos de vivienda, “introducimos conceptos básicos como el coliving o el cohousing que no estaban recogidos en las normas urbanísticas”.

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